El hospi

Me abruma pensar que mi vida este tan ligada a ese logotipo verde que simula a una madre cargando a su hijo o bien unas manos juntas. Desde pequeño he sido una persona sensible en grado sumo, muy perceptible de la “vibra” de lugares y personas, gracias a eso mis primeros recuerdos de la clínica a donde iban mis papás y donde dese pequeño asistí han sido muy vividos.

Recuerdo los aromas, la sensación de estar rodeado de enfermedad por llamarlo de algún modo, el desconsuelo de tantas personas mezclado con el fiuf de otras tantas, los viejos, jóvenes, niños, embarazadas y el personal mismo irradia energía que no es precisamente positiva, entre los dolores, preocupaciones, hastío y miedo, ese caldo de emociones parece drenar la felicidad cuando es percibido, es como sinal entrar un dementor gigantesco abriera la boca esperando besar a más de uno.

Hoy son las 6:15 de la mañana y vuelvo a llegar, aún con el cielo obscuro a las puertas del hospital, solo es un examen de rutina pero revive en mi viejos fantasmas que me acechan día a día, la enfermedad de mis padres, las múltiples operaciones y decesos de mis tíos, el olor a orina de diabético mezclado con cloro e isodine, las personas con cara de cansancio sucumbiendo a sus pensamientos en la sala de espera, los policías con el frío que provoca más de una noche sin dormir, el personal tratando de dar su mejor cara mientras lidian con sus propios problemas, su hastío e incluso su indiferencia ante el dolor que día a día presencian de primera mano, puede verse incluso un cementerio de esperanzas en sus ojos que han debido presenciar múltiples muertes, las cuales dejaron visibles marcas en su alma.

Estoy sentado escribiendo esto mientras las personas que me rodean, en su mayoría gente mayor, me observan absorto en el teléfono, todos tratan de hacerse amigos, supongo que para distraerse del miedo que provoca el simple hecho de estar aquí, se que pueden percibir lo mismo que yo pues no creo ser el único en la sala de espera que ha tenido experiencias cercanas con la muerte. Quiero creer que es solo cansancio lo que veo en sus ojos, pero todos tienen la misma cara que hace un niño cuando le explicas que tiene una infección estomacal… sabe que está enfermo, que puede morir pero al no entender cuál es la razón, solo ponen cara de cachorros regañados, esperando que su madre salga de la nada a darles un abrazo y decir que todo estará bien, que se levanten y le acompañen… yo también lo deseo.

Hospital nuevo, gente extraña, los mismos problemas una y otra vez. Al parecer no necesito soñar para visitar el purgatorio donde los pecados de la carne y el abuso en general es expiado, algunos que se arrepienten y redimen tienen la oportunidad de continuar con la vida, menos fabulosa, con pesar pero aún con el placer de observar el amanecer, otros que han agotado sus oportunidades o a quienes les son negadas por algún motivo, jamás saldrán en pie pues han llegado al punto sin retorno, al portal donde caminan hacia la otra vida y jamás regresan. El muro de los lamentos erigido por el hombre, el hospital…

– El Sercho – 

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Geeks Orgullosos

Después de pensarlo un poco desde que se me ocurrió escribir este post, pensé que sería mejor opción escribirlo en este blog que en el “popular”, al final en ambos escribo mi opinión pero en este es más sencillo ser políticamente incorrecto o incluso resultar agresivo sin que nadie ni nada se vea demasiado afectado jah!, bien aquí voy.

Geeks Orgullosos.

A ya unas semanas de haber pasado la marcha del orgullo gay y todo el “mes del orgullo” me quedé con la espinita clavada como cada año de lo que ha implicado en mi vida esa palabra: – ORGULLO – , jamás ha sido algo bueno, dándole la razón al reverendo Alegría cuando dijo: – El orgullo lleva a la destrucción – citando a la Biblia.

He visto con mis propios ojos a personas orgullosas perder todo y a todos a su alrededor, por lo regular andar por la vida con el pecho salido ostentando cosas, sintiéndose orgulloso termina por aislarnos incluso perteneciendo a un grupo de gente con esa misma facha y ese mismo orgullo.

Hace poco estaba en cierto lugar que ostenta ser geek friendly (ostentar cosas para un negocio lo pone por encima de muchos, quizás para lo inanimado funciona) donde efectivamente, estábamos reunidos más de dos docenas de gente con gustos similares que por lo regular en el mundo exterior tachan como ñoños, frikis, raros, etc. compartiendo nuestro gusto por los juegos de tarjetas, de pronto dentro de lo cordial que puede ser un lugar así, uno de los presentes se burló de un camarada diciendo que sus ideas y estrategias de juego eran raras… ¿soy el único que vio lo absurdo de decirle raro a alguien igual de raro que tú?, en fin… el chido objeto de la burla no se sintió mal por ello, sin embargo el burlón siguió molestando bajo la óptica de: – no puedes decir nada porque soy mejor jugador que tú – , orgulloso de sus logros, ostentándolos sin reparo.

Nadie se inmutó ante sus ofensas, pues entre los asistentes había grandes jugadores, gente que ha participado y vencido en contiendas importantes, no como él que solo ganó un par y se siente orgulloso de ello, se convirtió de pronto de marginado a marginador, juntó a sus amigos dentro del establecimiento y se fueron cual secuaces que siguen al líder de la mafia. Este evento me dejó pensando en lo patético de ese tipo de geeks, que según mi experiencia podemos encontrar casi en cualquier lado. Son personas marginadas que tan pronto encuentran un nicho cómodo se encargan de marginar a quienes son diferentes a ellos, es ridículo.

Ser incapaces de ver más allá de nuestra zona de confort debería ser catalogado como una discapacidad que requeriría tratamiento y ayuda profesionales. No ser capaces de darnos cuenta que más allá de donde nuestra visión abarca hay un mundo inmenso, casi infinito es una pérdida de tiempo, por el contrario caer en cuenta de ello, debería hacer que no fuéramos capaces de sentir orgullo más allá de una mera satisfacción, por ende debería hacernos capaces de no sentir envidia alguna por quien logra algo, más bien sentir inspiración de ver el triunfo ajeno y pensar: -también puedo hacerlo- porque lo cierto es que todos tenemos casi las mismas capacidades que con trabajo, es posible mejorar hasta cierto punto.

Puse este título porque ha sido la experiencia más reciente que he tenido, sin embargo se aplica a muchos sectores más, el inútil orgullo eventualmente va a acabar con la humanidad pues es eso mismo lo que provoca las competencias, es justo eso lo que provoca que se quieran demostrar cosas, que se quiera tener la atención de los demás a cualquier costo, es esa ansia de figurar y ostentar lo que llena las redes sociales últimamente y lo que nos entrega experiencias cada vez menos enriquecedoras pero sí más vistosas.

El exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás ha de ser el ocaso del hombre. He dicho.

El Sercho.

 

Es difícil cada año no ir a abrazarte desde que tu cuerpo dejó de estar a mi lado, mentiría si dijera que muero un poco cada que te recuerdo pues aunque me llena el amor por la vida, una parte grande de mi se va con tu recuerdo porque desearía jamás haberse separado de ti… Sabes que desde pequeño jamás me quise separar de tu lado, conforme fui creciendo me inventé una piel dura para poder “vivir mi vida” pero solo tú fuiste capaz de ver lo frágil que en verdad he sido desde siempre.

Me cuidaste toda la vida y a la fecha lo haces, recordar tus enseñanzas es el único aliciente que me hace voltear hacia la vida que me enseñaste a amar con tanta paciencia a pesar de lo impetuoso de mi curiosidad y lo difícil de mi carácter. Noche a noche mando mi amor al cielo, donde bien se que estas esperándome con mi apá, confio también que cuando el momento llegue mi corazón va a brincar de felicidad por volver a estar entre tus brazos y sentir toda la fuerza con que eres capaz de abrazar.

Hoy es un día especial porque celebro la fortuna de ser tu hijo, que a la edad que lo hiciste me hayas dado la oportunidad de vivir esta vida bajo mis propios términos, mi coraza ahora es más dura pero por dentro todo se reblandece cada vez más, amo la vida pero odio la idea de estar sin ti… ya nos veremos una vez más como en mis sueños, juntos por siempre, compartiendo todo lo que exista después de la vida… 

Te extraño Má…

Cambiando el Magic por Lentes

Que onda gente, el título es más que descriptivo y es un golpe en la cara que te dice “te estás haciendo viejo”. Hoy como cualquier día me puse a ver en qué diablos me voy a gastar unas monedas que he estado ahorrando para despilfarrar en lo que se me venga en gana, al fin llené la cajita y llegado el momento de la verdad me puse a ver qué quiero, qué necesito y qué debo pagar… hasta ahí todo iba bien y sencillo porque normalmente lo que quiero se resume en pocas cosas:

  • Magic
  • Ropa
  • Gadgets
  • Mochilas/maletas/mariconeras/lapiceras y así
  • Video Juegos

Todo lo anterior me hace tremendamente feliz y como soy tan “particular” en todos los rubros, realmente hay pocas opciones de cada rubro que realmente me ponen la piel chinita. Como todo buen Miope me quité los lentes para limpiarlos porque, como siempre, cuando me pongo a pensar en algo detenidamente siempre parece que se ensucian los lentes y debo limpiarlos…

De pronto vi que no se limpiaban del todo, una vez más repetí el proceso y así dos veces más hasta que me desesperé y detenidamente vi las micas, una de ellas tiene unos rayones que se le hicieron por usar lentes en un lugar “poco adecuado” para ellos en el viaje de Guadalajara… entonces caí en cuenta que necesitaba unos nuevos… unas horas más tarde estoy aquí viendo armazones y micas nuevas… es en eso en que me voy a gastar esos “pesitos” que guardé, me hizo sentir bien que realmente no desembolsaré de mi presupuesto fijo para comprarlos, pero ver cuántas cajas de Magic, Gadgets, Ropa, Mochilas y Video juegos se me irán en ello me hizo caer en cuenta que ya m e estoy haciendo viejo, unos años antes ya estaría haciendo unboxing de algunas buenas Foil… hoy a mis 32 años, priorizo el bienestar y la comodidad sobre la diversión.

No se si soy más maduro, lo que sí es que me he vuelto adicto a la vida fácil, a eludir los problemas junto con la gente odiosa que por lo regular los acompaña…. y a últimas “invierto” en vez de gastar… tiene menos adrenalina y cada vez va siendo menos divertido… ¬¬.

#HeDicho

Jueves y Magic

Que tal amigos y lectores, tiene un rato abandonado mi blog muy a mi pesar. Esto de ser adulto, corretear la chuleta y sacrificar el tiempo de calidad en aras de “vivir mejor” o al menos con mayor seguirdad económica para el futuro hace que este tipo de cosas pasen.

Hoy un día poco usual en mi asarosa y agitada vida me dejé de jugar al loco, tuve tiempo libre que use en mí mismo, vi unos juegos de Magic, terminé de ver un capítulo de Naruto, retoqué un dibujo en mi Sketch Book, grabé un video que medio edité en el teléfono para YouTube y ahora escribo esta insipiente entrada en lo que mi iPhone se acaba de Backupear… Siempre he sido un hombre que se contenta facilmente con cosas tan babosas como ver llover, comer alitas, ir por un café luego del trabajo o con el simple hecho de que vive algo que le saca de su rutina, siempre he sido así, un simplón de primera con gustos tan variados que es dificil que no encuentre gusto por algo.

Es noche, el clima está húmedo y frío, la música de esa lista de Spotify que hice para acordarme de mi hermana me hace notar que trae consigo una carga enorme de emociones de varias partes de mi vida, todas vividas con gran intensidad, todas bellas por más difíciles que hayan sido. Ciertas canciones me remontan a mi etapa prolífica de cuadros, prosa, canciones, bailes y amores… esa universidad tan diversa.

Este remanzo de paz me ha hecho ver que cada vez necesito menos cosas, aunque mi carrito de Amazon parece gritar lo contrario, simplemente me di cuenta que compro, comparto, junto, reparto y dejo ir todo por el hecho de hacer un poco diferente mis días uno del otro. No creo ser una víctima de la vida pues le he hecho lo que he querido y viceversa así que creo que estamos a mano, lo que si es que la muy ruda no me deja de sorprender con retos cada vez más fuertes, dolores más duros pero alegrías más honestas que comparto con la gente que amo, la cual si bien es cada vez menos también es verdad que son cada vez más amados(as).

Hoy es un jueves como cualquier otro que he sentido tan diferente de los demás como seguro será el próximo, amo la vida y mientras la tenga seguro cada día vendrá con su propio afan a robarme risas y llanto, a sentirme tan olvidado como amado a momentos diferentes, por personas nuevas o con las de siempre, así me gusta…

Este blog comenzó como un diario hace ya un ratotototote y luego fue mi depósito de letras sentidas, de absurdos entre otras cosas, así que para no perder la costumbre y para cortar esta entrada porque ya se acabó de lavar mi ropa les dejo un video pobremente editado, sin valor de producción pero con una rola que me gusta mucho.

Abur

 

Ah si, si hay faltas de ortografía sin corregir… son a propósito 😉

-Sercho-

Sobre el miedo

Últimamente he pensado que este peculiar sentimiento es particularmente dañino. Verán hace ya un rato vengo pensando que los miedos son limitantes importantes para llevar a cabo básicamente cualquier empresa y que de alguna manera se les tiene que conquistar en aras de ser mejor, de hacer más, tener más, conocer más etc. Sin embargo no podemos dejar de lado que los miedos son también ese frenó que nos permite preveer, nos evita correr riesgos inútiles, básicamente son un “salvavidas” y sobre ellos muchas cosas benéficas pueden descansar.

Sin embargo dado mi reciente estado de salud he terminado por pensar que si bien sirven como precaución también pueden causar la muerte, lo digo porque una simple idea de que “algo pasará” puede estacionarse en nuestra mente y llevarnos a un punto donde incluso el cuerpo comienza a sufrir e incluso corre riesgo la vida, los ataques de ansiedad por ejemplo, son un tormento que no se le desea a nadie, peor aún es que estos mismos se avivan con el miedo a la muerte que desencadenan.

La insertidumbre del mañana, ese miedo a lo que no conocemos hace que sucedan en nuestro pequeño universo un montón de cosas, en su mayoría perjudiciales o que eventualmente nos atan al presente, a lo seguro. Pienso que el miedo debe conquistarse pero, ah cabrón… que difícil es confrontar aquello que nos desagrada, nos lastima o no conocemos, todo sería más fácil si no hubiera que confrontar jamás a nada ni nadie, sin embargo esta utopía es tan absurda como pensar que en el paraíso estaremos con ropa de vestir acariciando tigres…

Paraíso atalaya

El trabajo en la vida del hombre

Como un día cualquiera en este último mes me tocó abordar un Uber saliendo de mi “segundo trabajo” para ir a casa, día con día lo he hecho, esperado en el mismo lugar, haciéndome el tonto para que el chofer se acerque a donde abordaré y tenga que caminar lo menos posible, es viernes así que mi cuerpo está cansado, mis ánimos abatidos soportando el estrés que conlleva tener buena cara con básicamente todos aunque por dentro quieras mandar al demonio a más de la mitad. Esperé pacientemente bajo un cielo nublado a la sombra de un edificio considerablemente grande de apariencia estoica, por fin visualice un Nissan Versa en su versión más cara aproximarse ostentando la placa que la aplicación indicó.

Abordé y como acostumbro saludé con familiaridad al taxista a pesar de solo conocer su nombre por la credencial que despliega la aplicación al pedir  el servicio. El chofer sonrió e inmediatamente me saludó con la misma familiaridad que un tío bonachón saludara a un sobrino que quiere pero que no ve desde hace tiempo, ante un gesto tan amable mi primera reacción fue tomar una posición defensiva pues, como saben quienes me conocen, odio que choferes o taxistas vayan parloteando hablando de sus teorías de conspiración Gubernamentales y deportivas que tratan de explicar el por qué “estamos como estamos”.  Sin embargo algo cambió mi postura, el señor amablemente preguntó: – como te fue?, ya a descansar? – y en ese momento ganó mi simpatía, pues sabido es que solo las personas sensibles a uno le preguntan eso con toda la intención de escuchar y no solo por compromiso, en este caso se sentía tan honesto que no dude en contestarle: – ya, al fin se acabó la semana y creo que mañana no necesito trabajar, me fue muy bien gracias, a usted qué tal?- vi en el retrovisor sus ojos sorprendidos mirándome fijamente como si tratara de reconocerme, dudo si ya hemos viajado juntos pero al parecer el también dudaba.

El trayecto tardó unos 25 minutos en ser completado durante los cuales hablamos sin cesar de cómo habíamos encontrado el gusto y la fuerza para el trabajo, me contó que es producto de un matrimonio separado, que desde muy pequeño tuvo que trabajar para pagar sus cosas, de cómo ascendió desde la primaria a la universidad estudiando y trabajando a la vez. Le conté como ha habido veces en que no tuve dinero para comer siendo que desde pequeño nada me faltó al lado de mis padres y hermanos, de cómo desde hace 5 años me juré a mí mismo no ser una carga para nadie y, por el contrario ser un apoyo, un agente de cambio y benéfico para mis seres queridos. Nos reímos mucho, le escuche como escuchaba a mi padre hablar de sus trabajos, de cómo el trato con las personas te hace grande, de la virtud que se desarrolla aprendiendo a escuchar, de cómo no es necesario alzar la voz cuando tienes palabras verdaderas y la razón está de tu lado.

El tópico de la plática fue el trabajo y su influencia en la vida de las personas, hablamos de cómo hasta que no tienes algo que lograr no aprendes a luchar por ello, de cómo se requiere de mucho valor para levantarse cada día a trabajar, de cómo el hombre trabajador sin importar su origen, es capaz de transformar su destino en lago muy parecido a sus sueños. Llegamos a la conclusión de que quien no sirve para trabajar difícilmente estará contento pues siempre querrá mas sin saber lo que cuesta ganarlo, tendrá entonces poca satisfacción y efímeras emociones al respecto.

Respeto y admiro a quienes sin importar sus circunstancias son capaces de seguir adelante, a quienes con el anima destrozada son capaces de erguirse ante las dificultades, crecer y sobrepasarlas sabiendo que al final de ellas posiblement este su último aliento, esas personas son quienes valen la pena, quienes luchan sin quejarse, quienes no cejan en su empeño por lograr sus sueños luchando contra el enemigo más grande, sus propias limitaciones. Así es que el trabajo en la vida del hombre garantiza un porcentaje alto de felicidad, el esfuerzo hace noble al más soberbio y la humildad hace grande a cualquier persona, esta última solo se alcanza acrisolando el espíritu y cuerpo a base del trabajo, lo más importante, el secreto más grande de todo es que no hay atajos. Hasta el camino más corto trae consigo una carga enorme que soportar.

El Sercho.