Jueves y Magic

Que tal amigos y lectores, tiene un rato abandonado mi blog muy a mi pesar. Esto de ser adulto, corretear la chuleta y sacrificar el tiempo de calidad en aras de “vivir mejor” o al menos con mayor seguirdad económica para el futuro hace que este tipo de cosas pasen.

Hoy un día poco usual en mi asarosa y agitada vida me dejé de jugar al loco, tuve tiempo libre que use en mí mismo, vi unos juegos de Magic, terminé de ver un capítulo de Naruto, retoqué un dibujo en mi Sketch Book, grabé un video que medio edité en el teléfono para YouTube y ahora escribo esta insipiente entrada en lo que mi iPhone se acaba de Backupear… Siempre he sido un hombre que se contenta facilmente con cosas tan babosas como ver llover, comer alitas, ir por un café luego del trabajo o con el simple hecho de que vive algo que le saca de su rutina, siempre he sido así, un simplón de primera con gustos tan variados que es dificil que no encuentre gusto por algo.

Es noche, el clima está húmedo y frío, la música de esa lista de Spotify que hice para acordarme de mi hermana me hace notar que trae consigo una carga enorme de emociones de varias partes de mi vida, todas vividas con gran intensidad, todas bellas por más difíciles que hayan sido. Ciertas canciones me remontan a mi etapa prolífica de cuadros, prosa, canciones, bailes y amores… esa universidad tan diversa.

Este remanzo de paz me ha hecho ver que cada vez necesito menos cosas, aunque mi carrito de Amazon parece gritar lo contrario, simplemente me di cuenta que compro, comparto, junto, reparto y dejo ir todo por el hecho de hacer un poco diferente mis días uno del otro. No creo ser una víctima de la vida pues le he hecho lo que he querido y viceversa así que creo que estamos a mano, lo que si es que la muy ruda no me deja de sorprender con retos cada vez más fuertes, dolores más duros pero alegrías más honestas que comparto con la gente que amo, la cual si bien es cada vez menos también es verdad que son cada vez más amados(as).

Hoy es un jueves como cualquier otro que he sentido tan diferente de los demás como seguro será el próximo, amo la vida y mientras la tenga seguro cada día vendrá con su propio afan a robarme risas y llanto, a sentirme tan olvidado como amado a momentos diferentes, por personas nuevas o con las de siempre, así me gusta…

Este blog comenzó como un diario hace ya un ratotototote y luego fue mi depósito de letras sentidas, de absurdos entre otras cosas, así que para no perder la costumbre y para cortar esta entrada porque ya se acabó de lavar mi ropa les dejo un video pobremente editado, sin valor de producción pero con una rola que me gusta mucho.

Abur

 

Ah si, si hay faltas de ortografía sin corregir… son a propósito 😉

-Sercho-

Hoy no es día inteligente

Es curioso cómo los ánimos pueden cambiar en un parpadeo, recién me encontré dichoso porque pronto es mi cumpleaños y de pronto, un poco de la nada, todo el día se tornó extraño.

Ayer recuerdo estar lleno de sueños, me veía como frontman de una banda de rock, pintando cuadros al óleo, viviendo en un estudio lleno de obras de arte, escribiendo poesía y a ratos jugando mi amado Magic The Gathering. Hoy a al cabo del tiempo eso cambió para adaptarse a la cruel y complicada realidad del mundo adulto que vivo hoy, uno donde ya no toco, no pinto ni escribo más que en los blogs, donde apenas encuentro un rato para revisar mis tarjetas de Magic u ordenarlas y así ver cómo me pasa la vida lejos de esos anhelos que hinchaban mi pecho durante mi juventud.

Tengo casi 32 años, no soy del tipo fiestero, no me gusta andar posando lo que tengo, los viajes que he hecho, con quienes he andado y incluso cuantas copas aguanto antes de ponerme impertinente, siempre he sido un tipo que disfruta la compañía ajena, pero seamos honestos, soy excesivamente quisquilloso con la gente que me gusta tener al rededor, no soporto a las personas frívolas, malencaradas, agachonas o aprovechadas, por mi si no existieran seguro harían la vida más placentera.

Alguien me llamó hace pocos años hedonista, jamás me habían dicho así y caí en cuenta de que es verdad, amo los placeres, me gusta mi vida sin pelearme con nadie, sin hacer mucho desmadre para que la gente me note y mejor aún me encanta sumirme en mis pensamientos, ahí encuentro el consuelo que necesito cuando siento que el mundo me oprime, porque debo mencionar también que tengo un defecto enorme, por que pequeños tengo de sobra y es que me aburro de todo, de todos.

Hoy mis pensamientos son erráticos, mi mundo se siente distopico y sin embargo hay un silencio que me anuncia paz, como el preludio de un final que no entiendo pero que siento aproximarse a pasos agigantados, ¿será que guardarme las ganas de mandar al demonio todo está haciendo que “la olla express” esté al máximo de vapor?, ¿será acaso que me he avejentado tanto como para ya no ser capaz de disfrutar las pequeñas cosas de la vida que en una situación normal harían a mi corazón sentirse dichoso con lo que tiene…? como ha sido los últimos años, ¿o será acaso que me he vuelto un “hombre gris” más?, del montón, de aquellos cuya vida sólo aporta nutrientes al suelo y dinero al engranaje capitalista.

Vivo mi vida unos segundos a la vez, no se si hay un mañana e incluso no se si quiero que lo haya, me siento vacío. Esta sensación de nada no me asusta por que eso sería algo… habrá que desempolvar esas cuerdas, lienzos y buscar estímulos nuevos que reaviven la chispa que no siento, no hablo del amor porque ese es otro rubro, sin embargo no dejaré de lado el hecho de que un lado sin el otro no funciona, mi vida es una sucesión de contradicciones bastante nefasta pero así soy yo, todo lo divido y lo peso… cuando el equilibrio se rompe, es cosa de tiempo para que todo lo demás también lo haga.

Hoy no es día inteligente, está vacío, habrá que buscar cómo llenarlo… al menos el amor lo tengo y amo, con todo mi ser como siempre.

Ah si esta rola me recuerda mi mamá, no se hagan chaquetas mentales pensando cosas que no son…

– El Sercho –

Ojos vacios

Como cada mañana desperté con el brío y empuje de ánimos nuevos, con las ansias del día que comienza cual ímpetu de infante, fulgurante, nuevo.

Las ansias crecieron, hubo fuego en mis manos, luego silencio, hubo gritos en mi corazón y gozo en mi pecho. Nada hubo con que hiciera eco a esos gritos de felicidad que deje escapar de mi pecho hinchado de amor, nada hubo y de pronto todo se tornó frío.

Caminé por el desolado pasillo contemplando los rastros del desinterés y la apatía, la cocina taciturna me esperaba con los brazos abiertos y ese look azuloso que porta la iluminación a las 7 de la mañana a todo lo que toca, caminé desnudo al baño sintiendo mi cuerpo, ahora frío, caminar de forma torpe. Mire al espejo y asustado mire unos ojos vacíos observarme, no había calor en ellos, nada refulgía, no había curiosidad o satisfacción alguna pues parecían inmersos en una espiral infinita de desencanto, falta de deseos e infelicidad.

No recuerdo qué ocurrió conmigo la última vez que me sentí así, peor aún, no sé qué pasó con los demás cuando me sentí así, vagamente vienen a mi mente rostros preguntando, qué pasa? Personas alejándose, reflejos de mi rostro tácito, vacío, después la nada.

Soy de ímpetus y cuerpo fuertes, soy estoico y resolutivo, soy de crear, inventar, hacer, soy movimiento no estaticidad, soy de una casa grande donde todo mutaba, donde todo era nuevo, se aprendía, se compartía y siempre había plática amena, no soy de cosas inmóviles ni inmutables… No sé de dónde soy o hacia dónde voy, sé que los ojos vacíos que hoy me miran pronto han de llenarse de lo que hoy adolescen, el fulgor y el calor les llenarán o he de morir intentándolo.

El mejor amigo

Todavía era la infancia según recuerdo, siendo el más joven en el salón de clases pero no por ello el menos notorio, inocente e ingenuo, te conocí por azares del destino, con malicia ya en tu corazón pero con buenos sentimientos, franco y algo limpio había dentro tuyo que me  llamaba a no separarme de ti. No olvido el olor del salón de clases o del auto de tu madre, sin duda fuiste la primer persona en mi vida después de la primaria en quien confiaba plenamente, tenías una forma de ser tan agradable que te sentía como mi hermano pequeño, ese que según yo me hacia falta, a pesar de ser de mayor edad y fuerza física que yo.

Podría ennunerar cada andanza que pasamos juntos porque las recuerdo muy bien, mucho de lo tuyo yo deseaba y creo que era recíproco, las andanzas juntos o al menos cerca siempre fueron de mis preferidas, jamás he sido malo para hacer amigos pero tu caso era especial, compañeros de andanzas cuando el primero y mejor compañero que tuve debía marcharse a vivir su vida. Siempre estuviste ahí en mis andanzas, en la mente y corazón de mis papás que siempre te consideraron como un hijo más, a esa persona que pudo conocer mi casa cuando era un sitio negado para cualquiera que no perteneciera a la familia o un circulo muy cerrado. Jugamos maquinitas durante años, consolas, fut y hasta matamos una cantidad estúpida de palomas en la azotea de aquella iglesia que se asomaba desde tu cuarto, aprendí a fumar contigo aunque jamás lo practique y mucho menos lo volví un hábito.

Mentiría si dijera que no tienes un lugar especial en mi corazón aún cuando la distancia, formas y preferencias nos separa,  sigues siendo esa persona que me enseño múltiples cosas fuera del cascaron seguro y blandito que siempre fue mi casa. Pensé en ti hace poco, así como pienso en toda la gente que conozco sin embargo un nudo se metió en mi garganta al ver a tu papá envejecido pues lo recordé fuerte e incansable como cuando lo conocí, incluso me recordó al propio, en ese momento vino a mi un evento particular y retorció mi corazón pues recuerdo las palabras de mis padres diciendo, “que padre que se sigan viendo, siempre se quisieron mucho, que bueno que todavía se busquen”. En ese momento no tomé esas palabras de otro modo, ahora quizás cobran más sentido porque ellos no están físicamente conmigo y tu tampoco, la vida nos ha llevado por senderos diferentes que ya no se cruzan, desde mi lado te veo con tu esposa avanzar, desde el tuyo se que me miras pero temes preguntar, se que me extrañas pero jamás lo vas a demostrar pues con el tiempo te volviste capaz de esperar sin actuar y yo me volví una caja de secretos aun mas grande, más exclusiva, diferente.

Ignoro lo que la vida nos depare o incluso si te volveré a abrazar algún día como cuando nos reencontramos en la prepa, con esa calidez de hermanos que calienta el corazón. Sin embargo no culpo al destino, la vida o a nosotros si la muerte nos alcanza lejos, se que llevaré tu recuerdo de mejor amigo hasta que deje este plano y se que tú, lo quieras o no, no podrás olvidar mi huella en tu vida, por que sé bien que el cariño de un hermano no se borra aunque se rasguen los cielos…

El Sercho.

El mundo grande

Conforme el tiempo pasa, la vida y experiencias; nos vamos dando cuenta que conforme mas conquistamos parece que mas necesitamos, cuando fue lo mejor para nosotros antes, ahora, tiempo después parece que algo mejor esta por venir o que al menos deseamos algo que hoy por hoy sea lo mejor para nosotros.

Misterioso es el hastío en los hombres, desagradable y para nada placentero, sin embargo aquellos que con facilidad nos aburrimos tenemos la suerte de empaparnos de novedad a cada momento pero, como contraparte, sufrimos el dolor de ver marchitarse pronto las novedades, doliéndonos, decepcionándonos e incluso poniéndonos frente a un espejo la realidad aplastante que grita… -El del problema eres tú!!- al final el común de la gente llega a este mismo punto, como ventaja tienen el disfrutar  más sus logros, conquistas y amores…

El mundo crece, nosotros envejecemos, las necesidades como el mundo, sin embargo cuando son tan grandes las fuerzas nos fallan y la muerte llega…  Hoy mi mundo lo quiero pequeño, lleno de placeres pacíficos con un gran cúmulo de abrazos, no hay felicidad mas grande que estar en paz con todo, desear poco pues en el deseo nos va la vida… #hedicho

De las cosas del corazón

Mucho se ha hablado o escrito sobre lo que este peculiar personaje obra en la vida de las personas, se dice que realmente no residen en el los sentimientos y que sólo es un órgano, uno de los más importantes, pero un órgano que sólo cumple su función.

En la madrugada me di cuenta de que tal órgano si bien no alberga los sentimientos al menos duele cuando las cosas no están bien, se aloca cuando se está contento e incluso se siente como si se rompiera cuando la realidad con su sutil y lapidante dureza te golpea en la cara para saber que no hay por qué llamar o disfrazar a las cosas de forma “bonita” y con un golpe muy duro te pone frente a la nariz reventada el nombre real de aquello que ansiabas no nombrar… Es como el Voldemort de Harry Potter o algo peor.

Toda la vida, algunas personas, se desviven buscando al “ser amado” y cuando creen haberle encontrado le construyen un castillo que se va haciendo grande conforme más “materiales” lo nutren, como los árboles. Sin embargo pasa que los castillos a veces se hacen de arena con agua, entonces por el mismo efecto de la segunda se endurecen mientras disminuyen su tamaño, es entonces cuando la realidad die: – “hey, es un error, necesitabas materiales más resistentes al agua para que ese castillo no se volviera lodo…”.

El peor enemigo del amor es la realidad, porque destruye todas las ilusiones que despiertan en nosotros los primeros besos, las tomadas de mano, las “travesuras” muy nuestras que sólo quienes se han dejado inundar por el amor conocen. El amor, un mundo de ilusiones que nos construimos a medida, nadie más que nosotros fabricamos la historia, ponemos los parámetros y hasta subyugamos a nuestra media naranja con expectativas que sabemos de ante mano no cumplirá, aún así nos aventamos el volado de pensar que una u otra mitad de la naranja tarde o temprano cambiará… nada hay más falso, muy poca gente cambia, así que por mera estadística si esa es a meta, se llevan las de perder.

De las cosas del corazón se habla mucho, de muchas formas, se le hacen canciones, componen versos e incluso se les mancilla por ganar “un poco de popularidad” lo cierto es que son cosas que nadie más puede tocar, sanar o destruir más que nosotros mismos. Por más que “se entregue el corazón” sabemos que quien tiene la llave maestra a él somos sólo nosotros, nada ni nadie puede entrar hasta el fondo aunque se lo prometamos, aunque digan en sus votos, “te dejo las llaves de mi corazón”… no pasa.

En la madrugada me di un golpe de realidad que sentí desgarrando mi corazón, aún no me repongo, probablemente nunca lo haga, porque para aprender aparentemente necesito que las cosas me duelan y no pienso seguir errando de la misma forma. La vida, o Dios, o algo me ha quitado de a poco a las personas que más me han importado, lo más seguro es que así siga. Últimamente pienso que la vida es un juego de perder, llega un punto en que tienes todo y no me refiero a cosas superfluas y materiales, sino a aquellas que el dinero no compra como el amor, la felicidad, comprensión e incluso una pizca de arrebato, sin embargo sin saberlo, a partir de ese momento empezamos a morir, vamos perdiendo momento a momento todo hasta quedarnos secos en la caja inerte o vueltos cenizas.

cdc

No se el significado de la vida pero al final lo único que me llevaré es la gratitud por haber conocido a quienes me han acompañado en el camino como quiera que este haya sido, maestros todos en sus propios matices. El hado impuesto a los hombres es un cúmulo de bendiciones amargas que no entendemos hasta que se han quedado en el pasado junto con las personas que las provocan. Y es así que de las cosas del corazón he escrito y se escribirá hasta que alguien deje de sentir, espero que ese día nunca llegue…

Noches de Octubre

noches de octubre

Es una año más en que celebraría a mi mamá como cada año desde que comencé a ganar un poco de dinero y pensar junto con mi hermana un plan para buscarle algo con qué halagarla porque, como mi mamá solía ser, todo la sorprendía así fuera un amanecer, la sonrisa de cualquier persona e incluso la vida cotidiana a la que seguramente aún ama con todas sus fuerzas, un año más para mi madre, un año más sin ella.

De las lunas, “la de octubre es la más bella”, es una frase que con su juguetona voz dejó grabada en mi corazón cuando la decía, siendo más joven no entendía a qué se refería, siempre busqué en libros e internet significado a esto mencionando los cambios climatológicos, las fases de la luna etc. con el tiempo conforme los años pasan entendí que se refería a ella misma. Un Escorpión como no he conocido otro jamás, mi madre miraba la vida desde el interior de la misma, luchaba por ella e incluso era su paladina más fuerte, desde niño recuerdo sus manos aferrándose a vivir cada momento con la intensidad más grande como si hubiera que arrebatárselo a la muerte, como si cada ser del mundo valiera la pena a tal grado de dar la vida para protegerle incluso siendo vil o cruel, siempre y cuando la vida estuviera presente en su cuerpo entonces valía la pena arrebatárselo a la muerte que ronda con una danza lúgubre los corazones de todos, tanto física como espiritual se ciñe sobre las personas sin que la mayoría nos percatemos de su presencia.

Esta noche tan plácida y calmada me hace extrañar sus brazos y sonrisa, Dios sabe cuánto me esforcé por verla sonreír cada que nos veíamos, aunque debo confesar que no siempre lo logré cargo conmigo las palabras que me dijo una noche que le serví su cena mientras la casa estaba llena, lleve su plato y café hasta donde estaba y al ponerlos frente a ella preguntando si quería algo más para acompañar su cena me dijo con ojos vidriosos, soñadores: “esto es lo que más voy a extrañar” nos quedamos mirando, me sonrió, en ese momento el mundo pudo haber acabado, iniciado el Armagedón o pude morir y mi vida habría valido toda la pena, no es algo que pueda comparar con nada.

La sonrisa sincera de los padres no puede compararse, a caso se siente como un amanecer bello de cielo claro, como cuando el sol se asoma a las seis de la mañana para anunciar el inicio con vida de un nuevo día, es como tener el cobertor más cómodo cubriéndonos en un día frío, como un café caliente cuando hay lluvia o como la briza del verano que no sabemos cómo pero nos dice que todo esta bien, que aunque el mundo colapsara en ese momento habría valido la pena vivir. No se cómo se sienta que un hijo te sonría, quizás nunca lo sepa, pero espero que sea algo similar, que ella y mi papá hayan sentido ese calor alguna vez viéndome sonreírles a los ojos e incluso hayan sentido las fuerzas de mis brazos ayudándoles a caminar, que se hayan sentido seguros cuando los llevábamos de paseo en el auto platicando y contándonos los devenires de la vida cotidiana, espero, espero volverlos a ver pronto porque la vida se siente muy complicada sin su sonrisa, sin la posibilidad de estrujarlos en mis brazos, sin que mi mamá juegue con mi barba o mi papá me dé palmadas en la espalda sabiendo que con eso me daban toda la fuerza que necesito para acabar con cualquier problema que se ponga enfrente.

En estas noches de Octubre pienso en los dos, en la sombra del Escorpión no dejo de pensar que es el mejor signo porque es el que engendró a mis padres, eso pequeños gigantes que fueron capaces de transformar la vida de quienes tuvimos la fortuna de estar a su lado, hoy pienso para mis adentros, reflexiono, los extraño y repito sin cesar en mi mente estas palabras esperando que actúen como un nepente que mitigue el dolor que cargo en el alma o que al menos endulce lo amargo de las lágrimas con las que ya no puedo manchar el delantal de mi madre o la camisa de mi padre, “de las lunas la de octubre es la más bella”…