Sobre el miedo

Últimamente he pensado que este peculiar sentimiento es particularmente dañino. Verán hace ya un rato vengo pensando que los miedos son limitantes importantes para llevar a cabo básicamente cualquier empresa y que de alguna manera se les tiene que conquistar en aras de ser mejor, de hacer más, tener más, conocer más etc. Sin embargo no podemos dejar de lado que los miedos son también ese frenó que nos permite preveer, nos evita correr riesgos inútiles, básicamente son un “salvavidas” y sobre ellos muchas cosas benéficas pueden descansar.

Sin embargo dado mi reciente estado de salud he terminado por pensar que si bien sirven como precaución también pueden causar la muerte, lo digo porque una simple idea de que “algo pasará” puede estacionarse en nuestra mente y llevarnos a un punto donde incluso el cuerpo comienza a sufrir e incluso corre riesgo la vida, los ataques de ansiedad por ejemplo, son un tormento que no se le desea a nadie, peor aún es que estos mismos se avivan con el miedo a la muerte que desencadenan.

La insertidumbre del mañana, ese miedo a lo que no conocemos hace que sucedan en nuestro pequeño universo un montón de cosas, en su mayoría perjudiciales o que eventualmente nos atan al presente, a lo seguro. Pienso que el miedo debe conquistarse pero, ah cabrón… que difícil es confrontar aquello que nos desagrada, nos lastima o no conocemos, todo sería más fácil si no hubiera que confrontar jamás a nada ni nadie, sin embargo esta utopía es tan absurda como pensar que en el paraíso estaremos con ropa de vestir acariciando tigres…

Paraíso atalaya

El trabajo en la vida del hombre

Como un día cualquiera en este último mes me tocó abordar un Uber saliendo de mi “segundo trabajo” para ir a casa, día con día lo he hecho, esperado en el mismo lugar, haciéndome el tonto para que el chofer se acerque a donde abordaré y tenga que caminar lo menos posible, es viernes así que mi cuerpo está cansado, mis ánimos abatidos soportando el estrés que conlleva tener buena cara con básicamente todos aunque por dentro quieras mandar al demonio a más de la mitad. Esperé pacientemente bajo un cielo nublado a la sombra de un edificio considerablemente grande de apariencia estoica, por fin visualice un Nissan Versa en su versión más cara aproximarse ostentando la placa que la aplicación indicó.

Abordé y como acostumbro saludé con familiaridad al taxista a pesar de solo conocer su nombre por la credencial que despliega la aplicación al pedir  el servicio. El chofer sonrió e inmediatamente me saludó con la misma familiaridad que un tío bonachón saludara a un sobrino que quiere pero que no ve desde hace tiempo, ante un gesto tan amable mi primera reacción fue tomar una posición defensiva pues, como saben quienes me conocen, odio que choferes o taxistas vayan parloteando hablando de sus teorías de conspiración Gubernamentales y deportivas que tratan de explicar el por qué “estamos como estamos”.  Sin embargo algo cambió mi postura, el señor amablemente preguntó: – como te fue?, ya a descansar? – y en ese momento ganó mi simpatía, pues sabido es que solo las personas sensibles a uno le preguntan eso con toda la intención de escuchar y no solo por compromiso, en este caso se sentía tan honesto que no dude en contestarle: – ya, al fin se acabó la semana y creo que mañana no necesito trabajar, me fue muy bien gracias, a usted qué tal?- vi en el retrovisor sus ojos sorprendidos mirándome fijamente como si tratara de reconocerme, dudo si ya hemos viajado juntos pero al parecer el también dudaba.

El trayecto tardó unos 25 minutos en ser completado durante los cuales hablamos sin cesar de cómo habíamos encontrado el gusto y la fuerza para el trabajo, me contó que es producto de un matrimonio separado, que desde muy pequeño tuvo que trabajar para pagar sus cosas, de cómo ascendió desde la primaria a la universidad estudiando y trabajando a la vez. Le conté como ha habido veces en que no tuve dinero para comer siendo que desde pequeño nada me faltó al lado de mis padres y hermanos, de cómo desde hace 5 años me juré a mí mismo no ser una carga para nadie y, por el contrario ser un apoyo, un agente de cambio y benéfico para mis seres queridos. Nos reímos mucho, le escuche como escuchaba a mi padre hablar de sus trabajos, de cómo el trato con las personas te hace grande, de la virtud que se desarrolla aprendiendo a escuchar, de cómo no es necesario alzar la voz cuando tienes palabras verdaderas y la razón está de tu lado.

El tópico de la plática fue el trabajo y su influencia en la vida de las personas, hablamos de cómo hasta que no tienes algo que lograr no aprendes a luchar por ello, de cómo se requiere de mucho valor para levantarse cada día a trabajar, de cómo el hombre trabajador sin importar su origen, es capaz de transformar su destino en lago muy parecido a sus sueños. Llegamos a la conclusión de que quien no sirve para trabajar difícilmente estará contento pues siempre querrá mas sin saber lo que cuesta ganarlo, tendrá entonces poca satisfacción y efímeras emociones al respecto.

Respeto y admiro a quienes sin importar sus circunstancias son capaces de seguir adelante, a quienes con el anima destrozada son capaces de erguirse ante las dificultades, crecer y sobrepasarlas sabiendo que al final de ellas posiblement este su último aliento, esas personas son quienes valen la pena, quienes luchan sin quejarse, quienes no cejan en su empeño por lograr sus sueños luchando contra el enemigo más grande, sus propias limitaciones. Así es que el trabajo en la vida del hombre garantiza un porcentaje alto de felicidad, el esfuerzo hace noble al más soberbio y la humildad hace grande a cualquier persona, esta última solo se alcanza acrisolando el espíritu y cuerpo a base del trabajo, lo más importante, el secreto más grande de todo es que no hay atajos. Hasta el camino más corto trae consigo una carga enorme que soportar.

El Sercho.

3 años

Una mañana hace 3 años el 21 de julio comencé a morir… 

…no es un secreto que nunca fui fan de este limitado mundo desde pequeño, pero alguien me ató a él, me hizo amarle, dio muchos años de su vida, sus fuerzas, enojos, anhelos y horas de sueño en pos de que mi familia estuviera feliz, la he conocido desde siempre, estoy seguro que antes de esta vida ya habíamos paseado de la mano porque la textura de su palma me es tan familiar como mi piel misma, llevo su tacto grabado en mi piel como la caricia más tierna o el tatuaje con mayor permanencia que jamás se haya conocido. Desde que recuerdo he estado a punto de morir por muchas circunstancias, no es algo nuevo sentir el frío mortal en mi alma ni ver cómo se oscurece mi visión como si jamás fuera a ver la luz otra vez, sin embargo en cada una de las veces ha estado su voz diciendo mi nombre, recordándome que amo a este mundo porque eso es como amarla a ella y entonces regreso, me maravillo día a día del amanecer, saboreado cada gota de rocío y le sonrio al viento porque sé que a donde ella está cada una de mis sonrisas y plegarias le son entregadas entre aromas de las flores terrenales que por la mañana le saludan, igual que ella saludaba todo.

Hace 3 años mi vida perdió el sentido, mis metas se desvanecieron, la parte más sensible de mi alma se fue con ella, acompañándola a donde quiera que fuese porque así lo decidí, el calor más grande de mi corazón y el abrazo más fuerte de mis brazos la seguirían para que al partir yo la pudiera ir a encontrar… Hoy amo el mundo pero cada vez estoy más desapegado de el, pienso que quizás cuando los sonidos comiencen a cesar, cuando el frío mortal congele mi garganta  y la luz comience a desaparecer nuevamente, podría no volver y así ir en su búsqueda, porque en mi alma no hay dolor más grande que haberla perdido… Pesa cada vez más, mi tiempo ha de acabar cuando deba hacerlo de la forma que deba serlo, hasta entonces enjugaré mis lágrimas y bailare tango con ella en mis sueños, la tomare de la mano y volaremos juntos, navegaremos en barco los océanos fríos como cuando jugábamos en su cama a contarnos historias, cuando entre los dos inventábamos cuentos tan disparatados que solo el alma limpia como la suya y la inocencia de su hijo más pequeño podían crear.

Hace 3 años fue un día lluvioso, no hubo aves, fue un crepúsculo eterno cuando mi vida comenzó a acabar… 

El Sercho 

Un Gran Dinosaurio

Qué tal banda, este miércoles gracias a la recomendación de unos de mis hermanos que como yo, le encanta la animación y hacer monitos decidí ver Un Gran Dinosaurio, la última entrega de Disney y Pixar de este 2015, esa dupla está de miedo a mi parecer pues por lo regular siempre tienen algo interesante qué ofrecer en sus filmes, hasta en este.

Como tal la película es para niños, el uso de elementos cotidianos y cosas más tangibles hace que el mensaje llegue bien al público, aunque para los chavorucos criticones como yo, esto no es suficiente. Se comienza a tornar bastante cansado ver que el personaje más débil, menos talentoso y menos apto para todo termine siendo el héroe, a quien todos aplauden o quien termina mejor parado.

La tragedia que origina todo es idéntica a la que provoca el viaje de Simba en el Rey León, sólo que con agua, es muy marcada la intención de darle “su lugar” a la madre del protagonista, particularmente en la escena donde “ponen la huella” y le dan prioridad quienes ya la vieron sabrán a qué me refiero, a los que no, no les arruino con spoilers esta “sorpresa”, no estoy en desacuerdo con tratar de sensibilizar niños o “machos” con respecto a la figura materna pero podrían hacerlo menos forzado.

Los personajes están delimitados como en cada película desde hace muchas películas, creo al igual que con los iPhone, que no deberían sacar tantas películas tan seguido, probablemente si se tomaran más tiempo en sacarlas tendrían una mejor propuesta, mejor historia y quizás hasta escaparse de los clichés como el niño bobo que triunfa, el fortachón que abusa de los mas pequeños, la madre que cuestiona al padre por ser permisivo con los hijos, la hermana inteligente que aprovecha su intelecto para ahorrarse pasos, el papá rudo y el papá teto… los malos que siempre andan en bola y tienen una hembra molesta, un tipo medio loco, un líder inteligente “carismático” y proactivo.

Al final esta película con sus mensaje taaaan evidentes inicia con ritmo muy flojo pero mejora poco a poco, como tal es un excelente portafolios de animación para Pixar, ninguna película de animación hasta ahora ha tenido agua tan real e incluso paisajes tan perfectamente realizados, las texturas, iluminación y física de cada elemento son casi perfectas, si son fans, como yo, de la animación y diseño de personajes les recomiendo comprarse unas palomitas sumamente grandes para que les duren en lo que acaba y no sufran de tanto cliché cinematográfico.

Recomendada para niños de 10 para abajo y amantes de lo que dije anteriormente, por lo demás, no van a sufrir de no verla, la última palabra la tienen ustedes. Buena vibra!!

De los supuestos y cosas que no decimos

Tengo algo de tiempo sin escribir aquí así que ando un poco oxidado, veamos cómo se lee al final.

Recientemente estuve pensando a raíz de cierto incidente con unos conocidos que vivimos en un mundo de supuestos, todo mundo cree saber lo que va a pasar incluso antes de que suceda porque “se supone” que así debe ser, en las relaciones interpersonales no pasa diferente, de pronto la actitud de una persona hacia nosotros cambia de forma inesperada y nosotros “suponemos” cosas.

Que si ya se enojó con nosotros, que si le caigo mal, le hice algo seguramente, leyó algo en twitter que no le gustó, le quedó el saco de un comentario, no le di like en la foto, etc, etc. siendo que la mayoría de las veces nada pasa, realmente nos hacemos estos mal viajes con base en las posible soluciones pre-pensadas que tenemos a dicho cambio de actitud. Si no me creen pónganse a pensar en ello, siempre que suponemos el origen de un problema, de forma muy sutil tenemos bocetada ya una solución, no siempre la mejor, pero existe ahí un garabato de lo que pudo haber pasado e incluso de lo que vendrá en consecuencia.

Nos transcurre la vida suponiendo que nos van a dar un trabajo, que dejamos una buena impresión, que le caemos bien o mal a la gente, e incluso suponemos que aquello que surtía cierto efecto hace unos años aún lo hace, seamos sinceros, la vida muta a cada segundo y dificilmente lo notamos, pasan los años y de pronto PLOP! nos vamos de espaldas como Condorito al notar que no somos ni el boceto de lo que un día imaginamos, pero calma, no seamos tan duros con nosotros mismos, lo cierto es que en este mundo de supuestos nos convendría suponer que este ha sido nuestro destino y entonces quitarle un poco de importancia… o bien si somos más rudos podemos suponer que es sólo un escalón y que el futuro es brillante, cualquiera que nos funcione mejor al final será un supuesto.

Y es que suponer no es malo, le da una suerte de aleatoriedad a la vida, un poco de seguridad hasta cierto punto o vertigo dependiendo de cómo se mire. Algo que suele acompañar a cada supuesto es el silencio y los secretos, cosas que gracias a suponer que los demás conocen o infieren, no las hacemos públicas, cuando estos dos factores se juntan todo se vuelve un desorden, se acaban amistades, se rompen amores, se fracturan familias y otras tragedias titánicas que nos suelen acompañar en el día a día.

Esto simplemente es una realidad de la que nadie escapa pero que sin duda tiene como solución, en algunos casos, el preguntar. La duda expuesta suele acabar con los supuestos y otorga claridad a las partes involucradas. Intentemos suponer siempre a nuestro favor, puede perderse mucho pero en una de esas ganamos y sentimos que podemos predecir el futuro… y no menos importante, jamás nos quedemos con las dudas porque dan una angustia tan estúpida que no vale la pena cargar.

Ojos vacios

Como cada mañana desperté con el brío y empuje de ánimos nuevos, con las ansias del día que comienza cual ímpetu de infante, fulgurante, nuevo.

Las ansias crecieron, hubo fuego en mis manos, luego silencio, hubo gritos en mi corazón y gozo en mi pecho. Nada hubo con que hiciera eco a esos gritos de felicidad que deje escapar de mi pecho hinchado de amor, nada hubo y de pronto todo se tornó frío.

Caminé por el desolado pasillo contemplando los rastros del desinterés y la apatía, la cocina taciturna me esperaba con los brazos abiertos y ese look azuloso que porta la iluminación a las 7 de la mañana a todo lo que toca, caminé desnudo al baño sintiendo mi cuerpo, ahora frío, caminar de forma torpe. Mire al espejo y asustado mire unos ojos vacíos observarme, no había calor en ellos, nada refulgía, no había curiosidad o satisfacción alguna pues parecían inmersos en una espiral infinita de desencanto, falta de deseos e infelicidad.

No recuerdo qué ocurrió conmigo la última vez que me sentí así, peor aún, no sé qué pasó con los demás cuando me sentí así, vagamente vienen a mi mente rostros preguntando, qué pasa? Personas alejándose, reflejos de mi rostro tácito, vacío, después la nada.

Soy de ímpetus y cuerpo fuertes, soy estoico y resolutivo, soy de crear, inventar, hacer, soy movimiento no estaticidad, soy de una casa grande donde todo mutaba, donde todo era nuevo, se aprendía, se compartía y siempre había plática amena, no soy de cosas inmóviles ni inmutables… No sé de dónde soy o hacia dónde voy, sé que los ojos vacíos que hoy me miran pronto han de llenarse de lo que hoy adolescen, el fulgor y el calor les llenarán o he de morir intentándolo.

Viaje en moto

Una vida llena de muerte, un vehículo, el viento en el rostro que parece desgastar la faz creada por las expectativas ajenas y ningún destino, el color ocre del horizonte quemando los ojos que ansían frescura, los labios secos y un corazón que parece ser la última reminiscencia de cordura en mi cuerpo.

Los autos pasan, les veo, me ven, nada importa. La botella con licor colgando en el maletero está casi vacía, no me preocupa, hasta donde llegue habrá sido mi destino, lo demás es sólo especulación. Las horas pasan y las botas son fundidas a los pies por el calor que, incesante, cae a plomo en medio de estas solitarias arenas calientes, parecen ser el crisol de mi alma; el tali comienza a cortar la respiración mientras se pega más al pecho, el sudor va siendo cada vez menos agua y más arena, todo pesa, todo me hace ir más rápido en la pendiente, todo se queda atrás.

La chaqueta impide que mi piel se despedace mientras la velocidad aumenta, vienen a mi encuentro los recuerdos de mi madre, de los días felices donde una cabellera abundante adornaba mi cabeza, donde tenía esos ojos llenos de ilusión siempre lubricados de maravillas cotidianas, la boca con saliva fresca, las manos suaves y todo aquello que se ha ido con la melodía que tocan estas manos gastadas sobre las cuerdas de metal. Las esperanzas fueron fuerza, sin embargo ahora pesan sobre mi espalda, las ajenas, las propias, mi cabello se ha ido, las manos llenas de vigor están muy lejos de poder sostener algo que no sean penas, pues es la vida del adulto que anda sin detenerse.

La garganta no me da para seguir tarareando y distraer el adormecimiento en mis brazos por el temblor del manubrio, son demasiadas horas, es demasiado tiempo pero no quiero parar, mi cuerpo sucumbe ante el calor, mi mente ante mi vida, daría lo poco que me queda por estar acostado una vez más en esa cama enorme con todos a mi lado, viendo cómo causaba felicidad mi risa, sintiendo cómo no debía correr pues el tiempo de la mano me llevaba. Poco queda dentro de un cuerpo cansado, valioso pero poco. No veo el momento de abandonar esta carretera desierta, el vehículo está exhausto, parece que mis manos y pies han quedado sellados con las botas y guantes, siento que las ruedas son mías, siento miedo.

El sol amaina, la libertad comienza a vislumbrarse, los labios se han cerrado, los ojos secos, el sudor ha desaparecido por completo al mismo tiempo que la piel se cuartea, hay frío y muchos recuerdos, el alcohol se vació, las cuerdas han destrozado el brazo y el tali apenas es capas de sujetar a mi compañera del hombro.

De pronto, noche. No hay más motor ni cuerpo, no hay recuerdos sino vivencias, no hay tiempo ni vigor, lo logré, he ido tan rápido y lejos como pude, todos y todo se quedaron atrás, aquí soy libre, no tengo conmigo esperanzas o futuro, no tengo tampoco un ápice de compromiso con nada o nadie, soy yo como quiero ser, no rindo cuentas más que a mí mismo… de haberlo sabido antes jamás habría tomado senda tan tortuosa… de haberlo sabido antes hubiera sido fiel a lo que creo, hubiera dicho mucho no, poco sí, hubiese sido menos selectivo con mis amigos, pues por elegir “a mi forma” termine con lo peor… nada cuenta, nada hay, sólo yo, libre en la oscuridad para renacer con el alba.

Serch