De los supuestos y cosas que no decimos

Tengo algo de tiempo sin escribir aquí así que ando un poco oxidado, veamos cómo se lee al final.

Recientemente estuve pensando a raíz de cierto incidente con unos conocidos que vivimos en un mundo de supuestos, todo mundo cree saber lo que va a pasar incluso antes de que suceda porque “se supone” que así debe ser, en las relaciones interpersonales no pasa diferente, de pronto la actitud de una persona hacia nosotros cambia de forma inesperada y nosotros “suponemos” cosas.

Que si ya se enojó con nosotros, que si le caigo mal, le hice algo seguramente, leyó algo en twitter que no le gustó, le quedó el saco de un comentario, no le di like en la foto, etc, etc. siendo que la mayoría de las veces nada pasa, realmente nos hacemos estos mal viajes con base en las posible soluciones pre-pensadas que tenemos a dicho cambio de actitud. Si no me creen pónganse a pensar en ello, siempre que suponemos el origen de un problema, de forma muy sutil tenemos bocetada ya una solución, no siempre la mejor, pero existe ahí un garabato de lo que pudo haber pasado e incluso de lo que vendrá en consecuencia.

Nos transcurre la vida suponiendo que nos van a dar un trabajo, que dejamos una buena impresión, que le caemos bien o mal a la gente, e incluso suponemos que aquello que surtía cierto efecto hace unos años aún lo hace, seamos sinceros, la vida muta a cada segundo y dificilmente lo notamos, pasan los años y de pronto PLOP! nos vamos de espaldas como Condorito al notar que no somos ni el boceto de lo que un día imaginamos, pero calma, no seamos tan duros con nosotros mismos, lo cierto es que en este mundo de supuestos nos convendría suponer que este ha sido nuestro destino y entonces quitarle un poco de importancia… o bien si somos más rudos podemos suponer que es sólo un escalón y que el futuro es brillante, cualquiera que nos funcione mejor al final será un supuesto.

Y es que suponer no es malo, le da una suerte de aleatoriedad a la vida, un poco de seguridad hasta cierto punto o vertigo dependiendo de cómo se mire. Algo que suele acompañar a cada supuesto es el silencio y los secretos, cosas que gracias a suponer que los demás conocen o infieren, no las hacemos públicas, cuando estos dos factores se juntan todo se vuelve un desorden, se acaban amistades, se rompen amores, se fracturan familias y otras tragedias titánicas que nos suelen acompañar en el día a día.

Esto simplemente es una realidad de la que nadie escapa pero que sin duda tiene como solución, en algunos casos, el preguntar. La duda expuesta suele acabar con los supuestos y otorga claridad a las partes involucradas. Intentemos suponer siempre a nuestro favor, puede perderse mucho pero en una de esas ganamos y sentimos que podemos predecir el futuro… y no menos importante, jamás nos quedemos con las dudas porque dan una angustia tan estúpida que no vale la pena cargar.

Ojos vacios

Como cada mañana desperté con el brío y empuje de ánimos nuevos, con las ansias del día que comienza cual ímpetu de infante, fulgurante, nuevo.

Las ansias crecieron, hubo fuego en mis manos, luego silencio, hubo gritos en mi corazón y gozo en mi pecho. Nada hubo con que hiciera eco a esos gritos de felicidad que deje escapar de mi pecho hinchado de amor, nada hubo y de pronto todo se tornó frío.

Caminé por el desolado pasillo contemplando los rastros del desinterés y la apatía, la cocina taciturna me esperaba con los brazos abiertos y ese look azuloso que porta la iluminación a las 7 de la mañana a todo lo que toca, caminé desnudo al baño sintiendo mi cuerpo, ahora frío, caminar de forma torpe. Mire al espejo y asustado mire unos ojos vacíos observarme, no había calor en ellos, nada refulgía, no había curiosidad o satisfacción alguna pues parecían inmersos en una espiral infinita de desencanto, falta de deseos e infelicidad.

No recuerdo qué ocurrió conmigo la última vez que me sentí así, peor aún, no sé qué pasó con los demás cuando me sentí así, vagamente vienen a mi mente rostros preguntando, qué pasa? Personas alejándose, reflejos de mi rostro tácito, vacío, después la nada.

Soy de ímpetus y cuerpo fuertes, soy estoico y resolutivo, soy de crear, inventar, hacer, soy movimiento no estaticidad, soy de una casa grande donde todo mutaba, donde todo era nuevo, se aprendía, se compartía y siempre había plática amena, no soy de cosas inmóviles ni inmutables… No sé de dónde soy o hacia dónde voy, sé que los ojos vacíos que hoy me miran pronto han de llenarse de lo que hoy adolescen, el fulgor y el calor les llenarán o he de morir intentándolo.

Relaciones abiertas… largas

Ciertos eventos y personas en mi vida actual han sacado a la conversación esta onda de las relaciones abiertas, conozco un par que parece estarles yendo bien o al menos así aparentan.

Al ver a ambas parejas siempre una de ambas partes se ve incómoda al ver a la otra abrazar, besar y coquetear con “nuevas personas”, según sé muchas de esas personas terminan siendo prospectos para relaciones sexuales o “poliamorosas” siempre con la incomodidad, muchas veces no dicha de la otra parte de la pareja. De forma personal no alcanzo a comprender esta nueva forma de llevar las relaciones que pasa en todas las formas de pareja hasta donde me enteré en esta semana, heterosexuales y homosexuales estamos ante la posibilidad de tomar dicha vía.

Siendo honestos estoy bastante chapado a la antigua en cuanto a relaciones personales se refiere, he intentado abrirme a ciertas experiencias “más actuales” y “normales” entre mis círculos de amistades sin mucho éxito, la mayoría desagradables. Hay cosas que no llego a concebir como el hecho de abrir una relación de pareja porque no le veo el punto, lo siento como un intento de mantener a una persona como “nuestra” mientras le damos la libertad de probar cuanto se le antoje permitiéndonos así hacer lo mismo. Según yo nadie vale tanto como para dejar tus formas o adoptar aquellas que te son incómodas en aras de mantener a esa persona a tu lado.

Me gusta el amor libre, no me malentienda lector, no me refiero al que anda de aquí para allá probando todo, más bien aquél que por libre albedrío decide restringirse y adaptarse a una sola persona, entrar en comunión con aquella persona que le provoca sentir este fuerte sentimiento siendo este recíproco, no estoy seguro que este tipo de amor sea eterno, probablemente la carne necesite algo más y el período de amor pasional cese, como pasa en las relaciones largas, incluso si este tipo de amor tiene como fin la disolución de la pareja estoy a favor. Como todo en la vida es normal que tenga un final y la libertad de este amor radica en entender que cuando no está satisfecho e hinchado el corazón, empapado de pasión e incluso feliz, seamos tan sabios como para dejarlo volar.

El tiempo marchita todo y la vida tan frágil como es debe llenarse diario, cada día necesitamos ser felices porque esta sensación es tan efímera que un día sin ella podría significar el fin, si hoy muriera amigo lector, ¿diría que fue feliz?.

Para terminar el post creo que debería añadir para entrar en contexto sobre mi experiencia de relaciones que tengo una de casi 10 años, todo parece bueno, nos conocemos mucho e incluso con todo el amor que nos tenemos hay cosas que no se han podido conciliar, cosas que se sienten diferentes a lo que son, sin embargo algo de esfuerzo es capas de obrar milagros aún en los momentos más complicados, este amor, tan grande como lo siento, lo declaro libre. Libre llegó, libre es de marcharse, no creo en el dolor cuando se ama pero sí creo que llega cuando el deseo se disipa, el deseo de seguir el mismo camino, el deseo por la otra persona en todas sus formas… si ese fuego se acaba, nada hay por hacer.

El amor duele para conseguirlo y duele cuando se va, mientras permanece no hay penas, amortigua todo, nos hace felices y da virtud a nuestras acciones.

-El sercho-

El mejor amigo

Todavía era la infancia según recuerdo, siendo el más joven en el salón de clases pero no por ello el menos notorio, inocente e ingenuo, te conocí por azares del destino, con malicia ya en tu corazón pero con buenos sentimientos, franco y algo limpio había dentro tuyo que me  llamaba a no separarme de ti. No olvido el olor del salón de clases o del auto de tu madre, sin duda fuiste la primer persona en mi vida después de la primaria en quien confiaba plenamente, tenías una forma de ser tan agradable que te sentía como mi hermano pequeño, ese que según yo me hacia falta, a pesar de ser de mayor edad y fuerza física que yo.

Podría ennunerar cada andanza que pasamos juntos porque las recuerdo muy bien, mucho de lo tuyo yo deseaba y creo que era recíproco, las andanzas juntos o al menos cerca siempre fueron de mis preferidas, jamás he sido malo para hacer amigos pero tu caso era especial, compañeros de andanzas cuando el primero y mejor compañero que tuve debía marcharse a vivir su vida. Siempre estuviste ahí en mis andanzas, en la mente y corazón de mis papás que siempre te consideraron como un hijo más, a esa persona que pudo conocer mi casa cuando era un sitio negado para cualquiera que no perteneciera a la familia o un circulo muy cerrado. Jugamos maquinitas durante años, consolas, fut y hasta matamos una cantidad estúpida de palomas en la azotea de aquella iglesia que se asomaba desde tu cuarto, aprendí a fumar contigo aunque jamás lo practique y mucho menos lo volví un hábito.

Mentiría si dijera que no tienes un lugar especial en mi corazón aún cuando la distancia, formas y preferencias nos separa,  sigues siendo esa persona que me enseño múltiples cosas fuera del cascaron seguro y blandito que siempre fue mi casa. Pensé en ti hace poco, así como pienso en toda la gente que conozco sin embargo un nudo se metió en mi garganta al ver a tu papá envejecido pues lo recordé fuerte e incansable como cuando lo conocí, incluso me recordó al propio, en ese momento vino a mi un evento particular y retorció mi corazón pues recuerdo las palabras de mis padres diciendo, “que padre que se sigan viendo, siempre se quisieron mucho, que bueno que todavía se busquen”. En ese momento no tomé esas palabras de otro modo, ahora quizás cobran más sentido porque ellos no están físicamente conmigo y tu tampoco, la vida nos ha llevado por senderos diferentes que ya no se cruzan, desde mi lado te veo con tu esposa avanzar, desde el tuyo se que me miras pero temes preguntar, se que me extrañas pero jamás lo vas a demostrar pues con el tiempo te volviste capaz de esperar sin actuar y yo me volví una caja de secretos aun mas grande, más exclusiva, diferente.

Ignoro lo que la vida nos depare o incluso si te volveré a abrazar algún día como cuando nos reencontramos en la prepa, con esa calidez de hermanos que calienta el corazón. Sin embargo no culpo al destino, la vida o a nosotros si la muerte nos alcanza lejos, se que llevaré tu recuerdo de mejor amigo hasta que deje este plano y se que tú, lo quieras o no, no podrás olvidar mi huella en tu vida, por que sé bien que el cariño de un hermano no se borra aunque se rasguen los cielos…

El Sercho.

El mundo grande

Conforme el tiempo pasa, la vida y experiencias; nos vamos dando cuenta que conforme mas conquistamos parece que mas necesitamos, cuando fue lo mejor para nosotros antes, ahora, tiempo después parece que algo mejor esta por venir o que al menos deseamos algo que hoy por hoy sea lo mejor para nosotros.

Misterioso es el hastío en los hombres, desagradable y para nada placentero, sin embargo aquellos que con facilidad nos aburrimos tenemos la suerte de empaparnos de novedad a cada momento pero, como contraparte, sufrimos el dolor de ver marchitarse pronto las novedades, doliéndonos, decepcionándonos e incluso poniéndonos frente a un espejo la realidad aplastante que grita… -El del problema eres tú!!- al final el común de la gente llega a este mismo punto, como ventaja tienen el disfrutar  más sus logros, conquistas y amores…

El mundo crece, nosotros envejecemos, las necesidades como el mundo, sin embargo cuando son tan grandes las fuerzas nos fallan y la muerte llega…  Hoy mi mundo lo quiero pequeño, lleno de placeres pacíficos con un gran cúmulo de abrazos, no hay felicidad mas grande que estar en paz con todo, desear poco pues en el deseo nos va la vida… #hedicho

De las cosas del corazón

Mucho se ha hablado o escrito sobre lo que este peculiar personaje obra en la vida de las personas, se dice que realmente no residen en el los sentimientos y que sólo es un órgano, uno de los más importantes, pero un órgano que sólo cumple su función.

En la madrugada me di cuenta de que tal órgano si bien no alberga los sentimientos al menos duele cuando las cosas no están bien, se aloca cuando se está contento e incluso se siente como si se rompiera cuando la realidad con su sutil y lapidante dureza te golpea en la cara para saber que no hay por qué llamar o disfrazar a las cosas de forma “bonita” y con un golpe muy duro te pone frente a la nariz reventada el nombre real de aquello que ansiabas no nombrar… Es como el Voldemort de Harry Potter o algo peor.

Toda la vida, algunas personas, se desviven buscando al “ser amado” y cuando creen haberle encontrado le construyen un castillo que se va haciendo grande conforme más “materiales” lo nutren, como los árboles. Sin embargo pasa que los castillos a veces se hacen de arena con agua, entonces por el mismo efecto de la segunda se endurecen mientras disminuyen su tamaño, es entonces cuando la realidad die: – “hey, es un error, necesitabas materiales más resistentes al agua para que ese castillo no se volviera lodo…”.

El peor enemigo del amor es la realidad, porque destruye todas las ilusiones que despiertan en nosotros los primeros besos, las tomadas de mano, las “travesuras” muy nuestras que sólo quienes se han dejado inundar por el amor conocen. El amor, un mundo de ilusiones que nos construimos a medida, nadie más que nosotros fabricamos la historia, ponemos los parámetros y hasta subyugamos a nuestra media naranja con expectativas que sabemos de ante mano no cumplirá, aún así nos aventamos el volado de pensar que una u otra mitad de la naranja tarde o temprano cambiará… nada hay más falso, muy poca gente cambia, así que por mera estadística si esa es a meta, se llevan las de perder.

De las cosas del corazón se habla mucho, de muchas formas, se le hacen canciones, componen versos e incluso se les mancilla por ganar “un poco de popularidad” lo cierto es que son cosas que nadie más puede tocar, sanar o destruir más que nosotros mismos. Por más que “se entregue el corazón” sabemos que quien tiene la llave maestra a él somos sólo nosotros, nada ni nadie puede entrar hasta el fondo aunque se lo prometamos, aunque digan en sus votos, “te dejo las llaves de mi corazón”… no pasa.

En la madrugada me di un golpe de realidad que sentí desgarrando mi corazón, aún no me repongo, probablemente nunca lo haga, porque para aprender aparentemente necesito que las cosas me duelan y no pienso seguir errando de la misma forma. La vida, o Dios, o algo me ha quitado de a poco a las personas que más me han importado, lo más seguro es que así siga. Últimamente pienso que la vida es un juego de perder, llega un punto en que tienes todo y no me refiero a cosas superfluas y materiales, sino a aquellas que el dinero no compra como el amor, la felicidad, comprensión e incluso una pizca de arrebato, sin embargo sin saberlo, a partir de ese momento empezamos a morir, vamos perdiendo momento a momento todo hasta quedarnos secos en la caja inerte o vueltos cenizas.

cdc

No se el significado de la vida pero al final lo único que me llevaré es la gratitud por haber conocido a quienes me han acompañado en el camino como quiera que este haya sido, maestros todos en sus propios matices. El hado impuesto a los hombres es un cúmulo de bendiciones amargas que no entendemos hasta que se han quedado en el pasado junto con las personas que las provocan. Y es así que de las cosas del corazón he escrito y se escribirá hasta que alguien deje de sentir, espero que ese día nunca llegue…

Noches de Octubre

noches de octubre

Es una año más en que celebraría a mi mamá como cada año desde que comencé a ganar un poco de dinero y pensar junto con mi hermana un plan para buscarle algo con qué halagarla porque, como mi mamá solía ser, todo la sorprendía así fuera un amanecer, la sonrisa de cualquier persona e incluso la vida cotidiana a la que seguramente aún ama con todas sus fuerzas, un año más para mi madre, un año más sin ella.

De las lunas, “la de octubre es la más bella”, es una frase que con su juguetona voz dejó grabada en mi corazón cuando la decía, siendo más joven no entendía a qué se refería, siempre busqué en libros e internet significado a esto mencionando los cambios climatológicos, las fases de la luna etc. con el tiempo conforme los años pasan entendí que se refería a ella misma. Un Escorpión como no he conocido otro jamás, mi madre miraba la vida desde el interior de la misma, luchaba por ella e incluso era su paladina más fuerte, desde niño recuerdo sus manos aferrándose a vivir cada momento con la intensidad más grande como si hubiera que arrebatárselo a la muerte, como si cada ser del mundo valiera la pena a tal grado de dar la vida para protegerle incluso siendo vil o cruel, siempre y cuando la vida estuviera presente en su cuerpo entonces valía la pena arrebatárselo a la muerte que ronda con una danza lúgubre los corazones de todos, tanto física como espiritual se ciñe sobre las personas sin que la mayoría nos percatemos de su presencia.

Esta noche tan plácida y calmada me hace extrañar sus brazos y sonrisa, Dios sabe cuánto me esforcé por verla sonreír cada que nos veíamos, aunque debo confesar que no siempre lo logré cargo conmigo las palabras que me dijo una noche que le serví su cena mientras la casa estaba llena, lleve su plato y café hasta donde estaba y al ponerlos frente a ella preguntando si quería algo más para acompañar su cena me dijo con ojos vidriosos, soñadores: “esto es lo que más voy a extrañar” nos quedamos mirando, me sonrió, en ese momento el mundo pudo haber acabado, iniciado el Armagedón o pude morir y mi vida habría valido toda la pena, no es algo que pueda comparar con nada.

La sonrisa sincera de los padres no puede compararse, a caso se siente como un amanecer bello de cielo claro, como cuando el sol se asoma a las seis de la mañana para anunciar el inicio con vida de un nuevo día, es como tener el cobertor más cómodo cubriéndonos en un día frío, como un café caliente cuando hay lluvia o como la briza del verano que no sabemos cómo pero nos dice que todo esta bien, que aunque el mundo colapsara en ese momento habría valido la pena vivir. No se cómo se sienta que un hijo te sonría, quizás nunca lo sepa, pero espero que sea algo similar, que ella y mi papá hayan sentido ese calor alguna vez viéndome sonreírles a los ojos e incluso hayan sentido las fuerzas de mis brazos ayudándoles a caminar, que se hayan sentido seguros cuando los llevábamos de paseo en el auto platicando y contándonos los devenires de la vida cotidiana, espero, espero volverlos a ver pronto porque la vida se siente muy complicada sin su sonrisa, sin la posibilidad de estrujarlos en mis brazos, sin que mi mamá juegue con mi barba o mi papá me dé palmadas en la espalda sabiendo que con eso me daban toda la fuerza que necesito para acabar con cualquier problema que se ponga enfrente.

En estas noches de Octubre pienso en los dos, en la sombra del Escorpión no dejo de pensar que es el mejor signo porque es el que engendró a mis padres, eso pequeños gigantes que fueron capaces de transformar la vida de quienes tuvimos la fortuna de estar a su lado, hoy pienso para mis adentros, reflexiono, los extraño y repito sin cesar en mi mente estas palabras esperando que actúen como un nepente que mitigue el dolor que cargo en el alma o que al menos endulce lo amargo de las lágrimas con las que ya no puedo manchar el delantal de mi madre o la camisa de mi padre, “de las lunas la de octubre es la más bella”…